HISTORIA MUJERES LÉSBICAS

La historia de las mujeres que amaron a otras mujeres en el siglo XX español no es una línea recta. Es un relato de contrastes extremos.

Pasó de la luz deslumbrante y la libertad de los años 30 a la invisibilidad forzada y la resistencia silenciosa durante casi cuarenta años de dictadura.

Este es el viaje de aquellas que desafiaron las normas para defender su derecho a existir.

  1. La Segunda República (1931-1936): El estallido del «safismo» intelectual

Durante los años 30, España vivió una auténtica revolución moderna. Las mujeres LGTBIQ+ de la élite cultural no solo no se escondían, sino que lideraban el pensamiento del país. El deseo entre mujeres, conocido entonces de forma culta como «safismo», se convirtió en sinónimo de vanguardia y emancipación.

2. Victoria Kent: El amor en las altas esferas y el exilio

Victoria Kent representa la estrategia de la elegancia y la discreción institucional. Fue la primera abogada en ejercer ante un tribunal militar en el mundo y Directora General de Prisiones durante la República. Kent siempre blindó su intimidad para proteger su carrera política, pero su vida estuvo unida a mujeres extraordinarias.

Tras la Guerra Civil, Kent se exilió en Nueva York. Allí unió su vida a Louise Crane, una rica heredera, filántropa y activista estadounidense. Vivieron juntas durante casi 40 años en un espectacular piso de la Quinta Avenida, donde fundaron la influyente revista política Ibérica

En Estados Unidos formaron un círculo íntimo con la premio Nobel chilena Gabriela Mistral y su pareja, Doris Dana. Estas cuatro mujeres crearon una red de apoyo mutuo internacional, demostrando que el lesbianismo intelectual se blindaba a través del prestigio y la independencia económica.

3. El Franquismo (1939-1975): La represión a través del borrado

La victoria de Franco en 1939 destruyó todos los avances conseguidos. Para el nuevo régimen nacionalcatólico, el ideal de mujer era la madre sumisa y esposa devota impuesta por la Sección Femenina. El lesbianismo sufrió una doble opresión: ser disidentes sexuales y ser mujeres en un sistema radicalmente patriarcal.

A diferencia de los hombres gay, las lesbianas sufrieron una represión basada en la invisibilidad impuesta:

4. Hackear la censura: Las canciones que metieron un «gol» al régimen

A finales de los 60 y principios de los 70, la música pop se convirtió en un caballo de Troya. Mientras el departamento de censura prohibía canciones internacionales por sospechas morales, varios artistas locales lograron colar auténticos himnos lésbicos camuflados en las radios que todo el mundo escuchaba:

5. Las ingeniosas estrategias de supervivencia cotidiana

A pesar del miedo y de la falta de referentes públicos directos, las mujeres creadas en la diversidad inventaron tácticas audaces para amarse y protegerse mutuamente en el día a día:

6. Los años 70: Las grietas en el muro

En el tramo final del franquismo, la resistencia empezó a salir a la superficie. En los años 70, ciudades como Barcelona y Madrid empezaron a albergar pequeñas trastiendas en librerías independientes y cafés clandestinos.

Las mujeres utilizaban la excusa de «clubs de lectura» para pasarse de mano en mano libros prohibidos, traducir manifiestos feministas extranjeros y conocer a otras mujeres. Incluso los nacientes equipos de fútbol femenino de la época se convirtieron en oasis espontáneos de libertad y socialización.

Cuando la dictadura terminó en 1975, el terreno ya estaba abonado. La llegada de la Transición y de iconos andróginos y libres no nació de la nada. Fue posible porque, durante cuarenta años de oscuridad, cientos de mujeres mantuvieron viva la llama de la diversidad en la más absoluta clandestinidad, tarareando aquellas canciones que el régimen nunca supo entender.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *