PALMA DE MALLORCA, BALEARES
El Orgullo de Palma se queda sin verbena: Ben Amics denuncia la parálisis del Ayuntamiento
El Orgullo de Mallorca ha recibido un duro golpe. La asociación Ben Amics ha anunciado oficialmente la cancelación de la tradicional verbena del Día del Orgullo LGTBI+ en Palma. ¿El motivo? Una gestión municipal que la entidad no ha dudado en calificar de «deficiente» y que señalan como una clara «cesión ante la extrema derecha».
Una crónica de una cancelación anunciada
Lo que debería ser una fiesta de visibilidad y derechos se ha convertido en un laberinto burocrático. Según Ben Amics, la falta de planificación por parte del Ayuntamiento de Palma (Cort) ha hecho inviable la organización del evento. A pesar de que la entidad intentó coordinar la celebración desde hace meses, la realidad con la que se encontraron fue desoladora:
- Sin rumbo claro: En las reuniones mantenidas, la administración no presentó ni directrices ni una planificación concreta.
- Caos administrativo: A menos de dos meses de la fecha, el contrato para el evento seguía en fase de formulación y ni siquiera se había asignado el área responsable del expediente.
- Ausencias notables: La regidora responsable no asistió a las reuniones clave para desbloquear la situación.
«La última estocada» a la diversidad
Para el colectivo, esto no es un hecho aislado, sino la culminación de un retroceso en las políticas de igualdad en la isla. Ben Amics recuerda que esta decisión llega tras la supresión de los talleres de diversidad sexual y de género de PalmaEduca.
«Es un claro retroceso que evidencia una falta de prioridad en las políticas públicas dirigidas a garantizar nuestros derechos», lamentan desde la organización.
El Orgullo sigue vivo en la resistencia
Aunque la verbena de Palma se apague este año por la falta de apoyo institucional, Ben Amics no baja los brazos. La entidad mantiene su intención de realizar las actividades de sensibilización previstas para junio y ha lanzado un llamamiento al resto de ayuntamientos de Mallorca para colaborar y crear espacios de visibilidad.
Desde HiAchica nos sumamos a la indignación del colectivo. El Orgullo no es solo una fiesta, es una reivindicación política necesaria. Si las instituciones no están a la altura, nosotras seguiremos ocupando los espacios de la manera que mejor sabemos: unidas y visibles.
¿Qué te parece esta deriva institucional en Palma? Cuéntanos tu opinión en los comentarios.