
MUJERES DE ROMPE Y RASGA
Mielitta Bentz
Cambió para siempre el sabor del café. A principios del siglo XX, Melitta Bentz, comenzaba sus mañanas con una taza de café.
Pero estaba harta de ese café amargo y lleno de grumos y de tener que limpiar la olla de cobre y desprender los granos que se quedaban pegados. Así que, desde su cocina de Dresde, en Alemania, decidió que tenía que descubrir una manera para filtrar el café y mejorar su sabor. Probó con distintos tipos de telas, cueros y papeles, pero ninguno funcionaba como ella esperaba, hasta que un día arrancó un pequeño trozo de papel secante del cuaderno de escuela de su hijo y lo metió en una taza de latón al que había perforado algunos agujeros.
Puso el café molido sobre el papel y le vertió agua caliente encima. La bebida goteó a través del papel dentro de la taza. Y lo probó. Acababa de conseguir un café libre de grumos y residuos con un sabor muchísimo mejor. Además, la tarea de limpiar fue más sencilla e higiénica. Tan solo tenía que tirar el filtro de papel a la basura y lavar el tarro. Para darlo a conocer empezó a organizar “tardes de café” entre sus familiares y amig@s para poner a prueba su invento, siendo un éxito. El 20 de junio de 1908, registró su invento en la Oficina Imperial de Patentes de Berlín y, junto a su esposo, emprendieron su propio negocio con sede en su apartamento de Dresde.
En diciembre de ese año, abrió una pequeña fábrica, nacía la Melitta Group. Hoy líder mundial en su sector.