MUJERES LES EN LA HISTORIA

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MARGARITA XIRGÚ I SUBIRÁ

1888-1969

Comenzó su carrera teatral en Barcelona en 1906 y luego se unió al Teatro Principal en 1911, del que se convirtió en su directora.

En el verano de 1926, en el Ritz, en Madrid, conoció a Lorca, era un poeta pero aun no un dramaturgo y le entrego una copia de la obra Mariana Pineda y a Xirgú le encantó y como mujer que corría grandes riesgos, acepto el reto y en 1927, la representaría con un gran éxito y quedaría para siempre en su repertorio y comenzaría una gran y entrañable amistad entre el poeta y la actriz que perduraria hasta 1936. Siendo la pieza clave de la puesta en escena y la exportación del trabajo de García Lorca.

Abiertamente lesbiana y radical de izquierdas. Se la conocía también como Margarita La Roja.

Para la década de los 30, era una de las actrices catalanas más veneradas de la historia e interpretaba a personajes trágicos como Salomé, Juana de Arco o Medea.

Para esta última , Miguel de Unamuno, sabedor de las ganas que tenía Xirgú de representar una tragedia, le tradujo la Medea de Séneca, de forma desinteresada. La obra se estreno, la tarde del 18 de junio de 1933, en el Teatro Romano de Mérida, con un éxito atronador, se dijo en las cronicas que había alcanzado la cumbre interpretativa con esta obra. Tal fue así, que el Ayuntamiento de Merida, la nombró, en 1934, hija adoptiva. Gracias a ella y a su cabezonería, Mérida cuenta con su Festival internacional de Teatro Clásico tal y como lo conocemos hoy en día.

Se cuenta que camino a Badajoz para una actuación teatral, el coche que la llevaba, se detuvo en Mérida, en las ruinas del Teatro quedando Margarita Xirgú perpleja ante lo imponente del edificio y soñando con representar, allí, una gran obra y no paró hasta conseguirlo. Por el camino que no fue nada fácil, tuvo que convencer a mucha gente hasta que por fin lo logró, en 1933, con su Medea. El entusiasmo fue tal que Mérida, planteó seguir con esta iniciativa. Este sería, el germen del actual Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.

También ganó fama por representar a la Virgen María en Fermín Galán, de Rafael Alberti, una producción republicana y de izquierda de 1931, en la que pronunciaba la frase: “¡Abajo la monarquía!»

Cuando estallo la guerra civil, Xirgu estaba de gira por Sudamérica, donde actuaba y producía los dramas de García Lorca. El plan era verse con Federico, en julio, en México, pero Lorca, estaba muy centrado con la escritura de La casa de Bernarda Alba, y con su nueva relación, Rafael Rodríguez Rapún, por lo que decidió quedarse en España.

La última vez que se vieron Xirgú y Federico, fue el domingo 30 de enero de 1936, en Bilbao, con motivo de un homenaje que le hicieron a la actriz en El Sitio.

Xirgú , al día siguiente, embarcó desde Santander rumbo Argentina junto con su novia y secretaria, la periodista catalana, Irene Polo y Lorca se volvio a Madrid, nunca más se volverían a ver.

Xirgu se enteró de la muerte de García Lorca, en México, antes de representar Yerma. Asolada por la muerte de Federico, Xirgu cambió el lamento de la mujer, que en el original dice: “Yo misma he matado a mi hijo”, por: “Han asesinado a mi hijo”.

Xirgú como persona de izquierdas y lesbiana, no podía regresar a España por lo que no tuvo más remedio que quedarse en Sudamérica, fundando compañías de teatro en Uruguay, Argentina y Chile.

En 1945, en Buenos Aires, estrenó, a nivel mundial, La Casa de Bernarda de Alba, teniendo un éxito atronador, quedando recogido tal hito en una placa del Teatro, que así lo recuerda. La representó , en el.papel de Bernarda, hasta 1958.

Tuvo problemas con el peronismo por su puesta en escena del drama de Camus , El Malentendido, debido a su “inquietante desolación”, pero eso no le impidió tratar de superar los límites establecidos.

Sus producciones experimentales fueron “una revelación” para el público, según escribe Catherine Boyle, “exponiendo el subdesarrollo” de los teatros locales y la necesidad de escuelas modernas de teatro en las universidades de Chile, Uruguay y otros lugares.

Xirgu dirigió la Comedia Nacional Uruguaya y la Escuela de Arte Dramático de Montevideo que lleva su nombre.

Los que la conocieron y trabajaron con ellac dijeron:

«Su presencia en el escenario era electrizante «, aunque tuvo que enfrentar la misoginia y un desprecio motivado por la política.

Para García Lorca era una actriz cautivadora que “arrojaba puñados de fuego y jarras de agua fría sobre públicos adormecidos”, dijo Maurer.

Para Walter Vidarte, actor uruguayo que trabajo con Xirgú, dijo que » Cuando se unía su poesía con la de Lorca se convertía aquello en algo enorme, excepcional, que paralizaba a la gente”.

+NFORMACION : https://margaritaxirgu.es/castellano/vivencia/2medea/medea.htm

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